"Empecé a escribir estas líneas con la idea de contarte todo lo que ha cambiado en la relación entre los hombres y nosotras, las mujeres, desde el tiempo aparentemente lejano en que te marchaste. Me gustaría poder decirte que en estos últimos ochenta años las mujeres cambiamos mucho, que ya no nos sentimos inseguras cuando nos enamoramos ni solas cuando nos casamos. Pero me parece que ya te han mentido bastante en la vida como para seguir abusando de tu sentido del humor.
Las mujeres todavía seguimos pendientes de que el teléfono suene, enamorándonos del menos indicado, amando con desesperación y boicoteándonos cuando parece que las cosas por fin van a funcionar. Seguimos apostando al amor con la ilusión de que va a curarnos de todos los males, mintiéndonos descaradamente a nosotras mismas , haciendo conjeturas acerca de lo que el otro piensa en vez de preguntárselo, y huyendo de un portazo a medianoche en un ataque de celos para tener que volver a pedir disculpas, arrastrándonos, dos horas más tarde.
Seguimos comportándonos como niñas cuando las cosas no salen como lo esperábamos, emborrachándonos para animarnos a decir algo que no nos atrevemos o para ahogarlo para siempre, o simplemente para soportarlo...".
Poco me queda por decir si ya has leído este prólogo: no tienes perdón si eres mujer y no lees este libro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.